lunes, 17 de junio de 2019


 A riesgo de parecer un yoyo y luego de días de dificultades tanto anímicas (el fallecimiento de mi abuela, que aún deja secuelas en mi vida), así como como reales, ya que estuve de viaje y no podía realmente elegir lo que comía. 

Hoy, o mejor dicho ayer inicié un nuevo ayuno extendido para tratar de volver a la normalidad. En este caso, quisiera lograr un ayuno de 6 días, pero en principio, dada mi actual falta de fortaleza lo haré solo por 3 días y si me siento con suficiente ánimo continuaré hasta donde pueda sobrellevarlo. 

Por ahora, y como es lo usual al principio no he tenido hambre, aunque si un poco de ansiedad, razón por la que decidí escribir para ocupar un poco mi cabeza y no pensar tanto en la comida.